AJIMEZ ARTE

Documentos

Textual: la multiformidad como obra de arte

© Natalia Tielve García
Dra. en Historia del Arte
Profesora de Historia del Arte, Universidad de Oviedo

Texto para el catálogo de la exposición “Textual”.
Centro de Arte Casa Duró, Mieres
Febrero de 2007
Escuela de Arte de Oviedo
Abril 2007
CMAE
Julio 2007

 

 

Como el mar abierto, el libro creado por Daniel Fernández Jove, es una obra animada por la espiritualidad del paisaje marítimo. Organizador, junto a Marta Fermín, de TEXTUAL, este artista, nacido en Villaviciosa, se formó en la Escuela de Oviedo como Técnico Superior de Grabado y Técnicas de Estampación, completando su formación con estudios de diseño gráfico y técnicas aerográficas, a los que se dedica profesionalmente. Finalista en el Certamen Nacional de Obra Gráfica para Jóvenes Creadores, organizado por la Real Academia de San Fernando de Madrid, en 1996, inauguraba entonces una interesante trayectoria expositiva. Su vocación experimental le ha llevado a indagar en distintas posibilidades de la gráfica: aguafuertes, aguatintas, gofrados, tampografía, impresión digital... De todos estos recursos se ha servido para generar unas obras en las que, como hilo conductor, se advierte su compromiso con el ecosistema, su actitud de denuncia, concretados en lecturas del mundo natural, irónicas las más de las veces

 

En Como el mar abierto tenemos un hermoso libro resuelto por medio de una combinación de impresión digital, collage, arena y papel super alfa. El objeto, concebido para permanecer abierto, presenta unas tapas de arena, en simulación de la playa. En su interior acoge una reproducción digital del horizonte marítimo, de un espacio abierto al mar. Y es que el mar ha sido un asunto recurrente en la producción de Daniel Fernández Jove, tratado sistemáticamente desde una óptica de reivindicación ecologista; un prisma que, en esta ocasión, pasa a un segundo plano. Uno de los más afortunados aciertos de la pieza es la sugerencia de las olas, realizadas aprovechando las características del propio papel super alfa, la irregularidad de su borde. Consigue, de tal forma, una volumetría y una sensación de movimiento ondulante, que asemejan a la ruptura de la ola. Un ingenioso recurso que resulta muy sugerente en un libro de un gran potencial evocador: la serenidad que transmite la contemplación del mar, la profundidad del horizonte, la apertura de los cielos, el reposo en la arena, la invitación al sueño, a la evasión… un equilibrio casi idílico, amenazado, no obstante, por la mano del hombre.

 

Intensa y valiente ha sido la trayectoria artística de Sandra Fernández Sarasola. Nacida en Grado, se formó, al igual que muchos de los artistas que nos ocupan, en la Escuela de Arte de Oviedo, como Técnico Superior de Grabado y Técnicas de Estampación, así como en Edición de Arte. Cursó asimismo estudios en la Escuela de Cerámica de Avilés, completando su formación en distintos talleres de artista, en cerámica, artes gráficas, instalaciones, montaje de exposiciones y fotografía. Actualmente regenta, junto a Jesús Herrero, en Madrid, el Centro de Estampación “Arteria Gráfica”. Su amplia formación y trayectoria profesional explican su vocación experimental y el carácter polifacético de sus aportaciones, en pintura, grabado, objetos tridimensionales, etc. El universo de la estampación ha ocupado un lugar destacado en su andadura artística, desde el punto de vista técnico y conceptual. Un mundo, el de la estampación, muy propio de lo femenino, que, también iconográficamente, predomina en sus propuestas. Entre sus trabajos, los presentados en el Museo de Bellas Artes de Asturias, en el 2000, dentro de la exposición de arte gráfico Prólogo III, brindaban a la artista la oportunidad de desnudarse, de mostrar sus vivencias y experiencias personales, en una peculiar fusión entre lo urbano y lo natural, entre la amargura y la dulzura, en la que se agolpaban recuerdos, impresiones, sensaciones y emociones .

 

Referencias autobiográficas, presentes muy frecuentemente en las propuestas de Sandra Sarasola, son las recogidas en su libro Nos podíamos haber roto. Serigrafía, collage e impresión digital, utilizando como soporte papel hindú hecho a mano, se combinan para dar lugar a una hermosa composición: un montaje en forma de poema. Un poema que habla de llanto, de melancolía, de dolor, del temor de la ruptura, de la soledad. Un poema visual, narrado a través de imágenes donde la artista es la protagonista, una novia con corona de flores dispuesta para el beso. Sugerencias, sensaciones veladas e inquietantes gestos, como el de la cámara que, desde el espejo, nos acecha, en un curioso juego de equívocos.

 

Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia, en la especialidad de pintura, Técnico Superior  de  Grabado y Técnicas de Estampación, por la Escuela de Arte de Oviedo, Dora Ferrero-Melgar ha venido concertando su andadura creativa con su labor docente, en un Centro de Enseñanza Secundaria . Mención de Honor en el III Certamen Nacional de Litografía de Gijón, ha mostrado su obra en exposiciones celebradas tanto dentro como fuera de Asturias, en galerías como Alfara o la Sala de Arte Cimentada. El fructífero territorio de los libros de artista ha atraído a la autora en los últimos tiempos. Sus libros, de clara inspiración poética, incorporan diferentes procedimientos gráficos: xilografía, serigrafía, impresión digital…Quizás sea la sutilidad la nota que mejor define a unos trabajos extremadamente cuidados, en los que Dora Ferrero pone todo su mimo y sus desvelos.

 

La higuera, pieza creada por la artista para TEXTUAL, es un libro compuesto por diez y ocho imágenes impresas, sobre un delicadísimo papel tailandés, mediante impresión digital. Concebido como un desplegable, la autora se ha propuesto hacer de él un pequeño homenaje dedicado a su escuela de niña, donde tuvo la oportunidad de conocer y leer un poema de Juana de Ibarbourou, que aparece reproducido en la obra. Los versos de la poetisa uruguaya, fallecida en 1979, Premio Nacional de Literatura, serenos y melancólicos, alienan el espíritu del sugerente libro de Dora Ferrero. Impresos sobre la intrincada red que genera la ramificación de la higuera, se presentan como una exteriorización de los recuerdos de la artista que, de una forma sutil, nos desvela así la intimidad de su mundo.

 

Extraordinariamente fértil, compleja y analítica, es la producción artística de José Ferrero Villares. Nacido en León, aunque afincado en Avilés desde niño, se inició en la fotografía en 1982, acercándose además a otras facetas creativas, como el video, el teatro, el grabado o la cerámica . Graduado en Artes Plásticas, en la especialidad de Grabado y Técnicas de Estampación, comprometido con la docencia, ha presentado su obra en algunas de las más importantes exposiciones internacionales desarrolladas en la última década. En su quehacer, no podemos olvidarlo, y esta exposición es una buena muestra de ello, ha sido fundamental su  activa colaboración con otros artistas, entendida como una forma de complementareidad y de enriquecimiento, tanto desde el punto de vista personal como creativo. Y es que José Ferrero entiende la fotografía, más allá que como una técnica o una modalidad artística, como una auténtica experiencia vital. La subjetividad se adueña de sus trabajos, su voluntad de expresar a la hora de escoger el motivo y de construir en su imaginación las imágenes, los retazos de memoria, las emociones, que luego nos presenta. Con el acento puesto en la investigación, la sugerencia y la ocultación, en muchas de sus series la seducción y el misterio de lo oculto, lo latente, lo que está más allá de lo manifiesto, son ingredientes esenciales. De ahí ese halo de misterio que impregna buena parte de sus creaciones, en el que tiene mucho que ver la importancia que el artista concede a las luces y las sombras, así como la indagación en el fragmento y la geometrización .

 

En Señas de identidad (1996) José Ferrero nos invita a participar de su reflexión sobre la pérdida de identidad que se hace visible en la sociedad de consumo. Un tema que, de diferentes formas, este creador sigue tratando en su obra más actual. Se trata de una caja-libro de madera que contiene en su interior cuatro rollos de tela. En cada uno de éstos, mediante emulsión fotográfica,  está impresa, en sus extremos, la imagen de una persona que ha sido reproducida en los billetes de distintos países en atención a sus valores: pensadores, científicos, literatos, etc. Mientras, en la parte central, aparece otra imagen en la que una persona porta un billete que oculta su rostro, su identidad. De tal modo, el valor económico del billete es lo que, críticamente, aparece como fundamental, por encima del resto de los valores de lo humano. El discurso de la ausencia, el vacío, la ambigüedad se adueñan de esta rigurosa, al tiempo que ingeniosa, reflexión del artista.

 

La ovetense Angélica García, Licenciada en las especialidades de Pintura y Grabado por la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, ha desarrollado, pese a su juventud, una prolífica andadura creativa en la que a la pintura y la producción gráfica se añade un interés por la indagación tridimensional, presente, de hecho, en el libro de artista que ahora nos presenta. Ya desde sus primeras obras ha dado muestra de una especial capacidad para captar la naturaleza, la realidad, adoptando un punto de vista autorreferencial e intimista.  Partiendo de un geometrismo basado en austeros planos de arquitecturas y cartografías, con el tiempo, su obra se ha hecho más libre, colorista y experimental .

 

De tal modo, en sus creaciones podemos encontrar una peculiar reinterpretación del paisaje, fruto de su reflexión sobre el mismo, de sus vivencias y recuerdos; un paisaje humanizado, en tanto que de él se adueñan problemáticas existenciales como la cuestión del territorio, la huella, la identidad y la memoria. El libro de artista que ahora nos presenta conecta con el interés experimental que ha prodigado en otros trabajos. En particular, en cuanto a la indagación espacial, la proyección tridimensional, el acento puesto en el potencial volumétrico de la obra. El libro, desplegado ante nosotros, abierto al espacio, dialogando con él, genera un espacio plástico y estético para el espectador que, ante esta invitación, puede sumergirse en las sugerencias, las sutilidades y la armoniosa serenidad que de la obra se desprende.

 

Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, la ovetense Isabel García Cuadrado, ha desarrollado una prolífica trayectoria artística que ha venido compaginando con la docencia del grabado en la Escuela de Arte de Oviedo, desde 1992. La pluralidad de modalidades artísticas en las que ha trabajado, que incluyen el grabado, la pintura, la escultura y la instalación, ha sido reconocida a través de distintos premios y becas . Su primera exposición individual, Esculturas (1994), en la desaparecida Sala Paraíso de Oviedo, puso ya de manifiesto el interés espacialista de la artista, a partir de la incorporación de piezas móviles, ligeras estructuras de hilos de cobre y la ocupación del suelo de la sala. Desde entonces, Isabel García Cuadrado, adoptando una concepción experimental e interdisciplinar, ha indagado en diferentes medios expresivos, haciendo uso de una multiplicidad de soportes que incluye materiales cotidianos, orgánicos, papel, parafina, cobre, plomo, loza, betún, lana, fieltro y otros tejidos. En algunos trabajos ha empleado, además, mobiliario doméstico, reflexionando sobre el concepto de la presencia en la ausencia, o lo que es lo mismo, la evocación de la presencia humana a través de su sustitución por otro elemento.

 

Libro de la montaña (1999), la obra que ahora nos ocupa, es una síntesis de la versatilidad y la pluralidad de procedimientos plásticos a la que responden sus trabajos. La artista recurre a la representación convencional en dos dimensiones de un relieve, pero llevándola, en este caso, a una proyección tridimensional. De tal modo, el libro, un objeto que habitualmente se compone de imágenes bidimensionales, esconde en su interior una escultura, una síntesis del paisaje, la representación de una montaña. Considerablemente grueso, el libro invita a se abierto de dos formas, una en positivo y otra en negativo, que encajan al cerrarse. La forma excavada (derecha) se ha realizada a partir de recortes sobre el papel, al modo en que se representan topográficamente los relieves con curvas de nivel. La parte saliente (izquierda) se ha efectuado encolando todos los recortes superpuestos para que, al cerrarse el libro, éstos encajen. El dibujo de la portada surge del propio proceso de recorte del papel, en tanto que éste fue realizado sobre una chapa donde quedaron marcadas las señales del cúter que, a continuación, fue entintado y estampado como un grabado, generando el dibujo. La síntesis, la formal atracción por los efectos texturales y el rigor conceptual quedan, así, magníficamente plasmados en la obra.

 

Graduado en la especialidad de Dibujo Publicitario en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Zaragoza, Josán López de Pariza ejerce, desde 1986, de maestro de Taller de Litografía en la Escuela de Arte de Oviedo . En este creador de origen guipuzcoano, su magisterio es, cuando menos, tan importante como su vertiente creativa que, especializada en la gráfica, ha estado dedicada a modalidades como la litografía, la xilografía y la calcografía. Cuenta con un taller propio, muy completo y con buena maquinaria, que le permite editar obra. Ésta ha sido presentada públicamente, desde que en 1980 desarrollase su primera individual en Rentería, en un número nada despreciable de exposiciones. Conceptualmente, nuestro autor ha centrado su interés en la búsqueda de una nueva relación con el espectador, más activa y menos contemplativa, invitándolo a interactuar con la obra. Ha venido trabajando desde hace años en los conceptos de ilustración, estampa y libro, realizando desplegables y cuadernos que precisan, de hecho, de la manipulación y la respuesta del público.

Una historia de amor es la que nos relata el ingenioso libro acometido por Josán López de Pariza. Mixto en su elaboración técnica, se presenta como un juego, un divertimento, carente de retórica y de elevadas pretensiones, tan lúdico como puede serlo el amor: los tiras y aflojas de las relaciones de pareja, los devaneos, las vueltas constantes sobre idénticas situaciones…Y, a la postre, la convicción de estar pateando las latas, un dicho cubano que recoge esa sensación de estar girando y constantemente, volviendo sobre lo mismo, que, sin dudas, todos hemos en algún momento experimentado. Y las latas son las protagonistas de esta trama. Latas similares a aquellas que, en los últimos años, el artista viene empleando como matriz en muchas de sus estampaciones. Latas que, combinadas con la adicción de otros materiales y la incorporación de textos, adquieren una vibrante policromía. Ahora es a nosotros, espectadores, a los que nos corresponde completar esta historia.

 

Crítico de arte, comisario de exposiciones, investigador, poeta… Jaime Luis Martín es todo esto y mucho más: Director del Patronato Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Castrillón desde 1985, director y editor de la web Ajimez Arte y director de la editorial Ajimez. Nacido en Avilés, publicaba sus Primeros Poemas, en 1978; obra a la que seguiría un nutrido conjunto de libros editados hasta la fecha – Caminando, A línea con la tierra, Final Nunca, Visión del jardín, Dos obras títeres, etc . A la poesía visual ha dedicado buena parte de sus desvelos, dando a conocer sus aportaciones por vez primera en 1988, en la Biblioteca Nacional de Madrid. A ésta han seguido diversas exposiciones, que le han llevado a Suecia, Holanda y Bélgica. Entre sus propuestas, vamos a fijar nuestra atención en la que, en 2004, realizaba para la revista sueca Heterogénesis. Ésta publicaba el cuaderno Fragmentos. Una experiencia poético-visual en homenaje a Pablo Neruda, contando con la colaboración de veintidós poetas de distintas nacionalidades.  Entre ellos, nuestro autor, con La página no mostrada, combinaba texto poético e imagen monitorizada procedente de un ordenador. Con todo, el aspecto que más interés reviste ahora para nosotros es la incorporación del medio informático, ya que en Muros, la pieza que Jaime Luis Martín presenta en TEXTUAL, se presenta como un ingrediente fundamental.

 

Muros es una obra críptica y difícil; una obra abierta y en progreso. El autor nos presenta en ella tres enlaces a páginas web relacionadas con los infranqueables muros de Ceuta y Melilla, Palestina y México, continuando con la forma de un poema. Planteada a modo de itinerario virtual, al igual que otros trabajos que Jaime Luís Martín actualmente está desarrollando, en Muros el artista actúa como un caminante que vagabundea por la Red, visitando páginas, recorriendo espacios, viajando y, siempre, en atención a una realidad crítica. Componentes subversivos, actitud irreverente, espíritu contestatario… Muros es, al fin y al cabo, fiel reflejo de la actitud vital de nuestro creador. Un ejemplo significativo de este posicionamiento es también el poema Derivas, expuesto ya en Suecia y que se puede entender paralelo a éste, compuesto de 8 rutas - impresas sobre papel fotográfico – que conducen a otras tantas páginas web de carácter artístico y político, y tono contestatario. Entender el arte como instrumento crítico y como arma perturbadora,  esta posibilidad que Jaime Luís Martín abre de llevar el arte al terreno de la contestación, no puede más que ponerse en relación con las teorías del détournement y la dérive situacionistas. Conceptos claves en el pensamiento de Guy Debord, uno de los principales teóricos del Letrismo y del Situacionismo, son el fundamento de estrategias estéticas que persiguen, desde el arte, remover las conciencias en aras de lograr una sociedad y una cultura alternativas. La dérive, de hecho, como pauta de comportamiento experimental que consiste en pasar apresuradamente, en vagar y recorrer ambientes variados, es la estrategia en la que se instalan las propuestas de nuestro artista, vagando, en su caso, a través de ambientes virtuales. Se apropia de esta estrategia para llevar a cabo un détournement, consistente en la utilización y tergiversación de elementos preexistentes para crear una nueva unidad, dotada de una nueva lógica.

 

La joven creadora María Mieres, Técnico Superior de Grabado y Técnicas de Estampación por la Escuela de Arte de Oviedo, posee unos acreditados y solventes conocimientos en materia gráfica, en particular en lo que concierne al empleo de la punta seca, demostrados ya en las diversas exposiciones de las que ha formado parte en los últimos años, constituyéndose en una de las figuras más prometedoras de la magnífica generación de jóvenes grabadores asturianos con la que actualmente contamos . Nacida en Mieres, esta artista ha demostrado a lo largo de su andadura un marcado interés por la representación de la figura humana y, no sólo como motivo, como asunto iconográfico, o como objeto de atención estética, sino, sobre todo, como pretexto para plantear dudas, reflexiones, interrogantes, sobre distintos aspectos de la naturaleza humana. A ello responde el libro que ahora nos presenta.

 

Cultivarte, la pieza acometida por María Mieres, es un poema-objeto que gira entorno a dos conceptos: el de libro y el de cultura. Dos nociones a las que se añade una tercera, el arte, como no podía ser de otro modo. De manera convencional se ha identificado al individuo que lee con asiduidad como un ser culto y cultivado. Partiendo de esta premisa, la autora genera una representación plástica de la máxima leer para cultivarse. Y lo lleva a término modelando una figura humana que, emergiendo de la tierra fértil, arrodillado como un penitente, sostiene el peso de la cultura, de la sabiduría – sintetizado en un libro rojo -  en sus brazos. La inclusión de la tierra no es, en modo alguno, accidental. Por el contrario, este material adquiere una significación especial en la medida en que es un elemento que habla de la naturaleza y del individuo que surge de la naturaleza, del hombre de campo. De tal modo, la artista nos plantea un interrogante: si tenemos dos hombres, uno estudioso y amante de la lectura, otro amante de la naturaleza ¿cuál de los dos posee más riqueza intelectual? ¿Acaso no son ambos hombres cultivados? Esta es su reflexión, estas son las dudas existenciales que María Mieres ha querido sembrar, ahora, en nuestra mente.

 

Profesor de la Escuela de Arte de Oviedo, en la especialidad de xilografía, desde 1987,  Ricardo Mojardín, cuenta con una vasta producción artística en la que pintura, dibujos y obra gráfica conviven con instalaciones y libros, como los que ahora nos ocupan. Ha practicado de forma ocasional la litografía, en particular hacia 1987, en los talleres madrileños de Brita Prinz, y, en 1998, a raíz del proyecto colectivo desarrollado con relación a la Litografía Viña . Originario de Rebollal, en Boal, donde nació en 1956, por sus manos han pasado buena parte de los jóvenes grabadores con los que contamos actualmente en Asturias, a los cuales ha venido apoyando en diferentes proyectos expositivos. En su obra es fácil advertir una vocación experimental y una manifiesta actitud de compromiso, a las que no son ajenos componentes reflexivos, conceptuales y también críticos. La ironía, la presentación de obras en clave enigmática, la adopción de un posicionamiento reivindicativo y contestatario, son constantes en las que se ha movido su trayectoria. Obras como El arte no da de comer, de 1992, constituyen un buen ejemplo de su visión crítica, al plantear una inquietante reflexión sobre el papel del arte y del artista en esta sociedad, en una línea muy cercana a la que ofrecían sus Autorretratos, tanto xilográficos, como aguafuertes y puntas secas, acometidos a finales de los noventa.

 

Son estos componentes los que también recoge su producción libresca. Libros como Emporio Armani, de 1986 y Poética de Navegación, S.L., de 1991, recogen, en clave lúdica, su peculiar mirada ante realidades propias de la sociedad contemporánea. Poética de Navegación, S.L., forma parte de la trilogía de Libros de Empresa – integrada junto a éste por Separated Worlds Co. y Lírica Cotidiana S. A. - que Ricardo Mojardín creó a inicios de los noventa, en una irónica e intrascendente lucha personal contra la crisis económica de aquellos años. Constituido por una maqueta de barco de vela que parece levitar entre las tapas del libro, puesto boca abajo, de pesado acero cortén, recoge desde un guiño a los libros de viajes, hasta una metafórica y silenciosa huida de las lastrantes cargas cotidianas, pasando por una denuncia a la crisis del sector naval asturiano. En Emporio Armani (revista y miniatura de silla con sombra de cartulina recortada) son los condicionamientos del mundo de la publicidad, el diseño y la moda, con todos los componentes de frivolidad e influencias sobre los gustos que éstos acarrean, las sugerencias a las que el artista nos acerca.

 

Formada en la Escuela de Arte de Oviedo como Técnico Superior de Grabado y Técnicas de Estampación, María Moriyón es una joven creadora gijonesa que cuenta en su haber con un buen número de exposiciones colectivas, orientadas hacia la producción gráfica. Encontramos en esta grabadora, especializada en el trabajo en técnicas calcográficas y litográficas sobre piedra, una personalidad reflexiva y un marcado espíritu autocrítico que le están permitiendo alcanzar cotas cada vez más sólidas en su trabajo, desde el punto de vista técnico, pero también en el plano conceptual. La artista nos brinda, a través de su labor, la oportunidad de adentrarnos en nuevas manifestaciones de la experiencia estética que, probablemente por la sencillez de métodos y la parquedad de recursos que habitualmente emplea, resultan más atractivas al observador.

 

La sugerente propuesta que María Moriyón ha realizado para la exposición  TEXTUAL es un libro objeto que, desplegándose en el espacio, adquiere porte escultórico y se presenta como una instalación. La idea sobre la que gira su aportación es muy sencilla: el libro y su composición básica, a partir de hojas. De tal modo, son hojas de papel las que componen la obra. Hojas que envuelven totalmente la rama de un árbol o, lo que es lo mismo, aquello de donde el papel surge. Son las páginas de dos libros de relatos, algunas de las cuales, quedan esparcidas en el suelo, de forma semejante a las hojas que, del árbol caducifolio, caen en el otoño. Así, desde esta esencialidad, en clave de sutilidad, María Moriyón nos recuerda el origen orgánico de nuestros libros, de nuestras lecturas; y la naturaleza, la relación del hombre con la naturaleza, el concepto de caducidad, de lo efímero, pasan a ser algunas las cuestiones que ha querido someter a nuestra reflexión.

 

Licenciado en Bellas Artes por la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, en la especialidad de Pintura, Diego Pérez Galindo ha dedicado su trayectoria artística a la pintura y la escultura, contando con el reconocimiento de diversos premios recibidos en los últimos años. Diferentes centros expositivos de la ciudad de Sevilla, ciudades como Madrid, Oviedo y La Coruña, le han servido como plataforma para dar a conocer su trabajo. Una rigurosa formación y un carácter analítico e indagador son las directrices que guían sus aventuras creativas, tales como la que en esta exposición tenemos la oportunidad de contemplar.

 

El Libro objeto NO BOOK – volumen 1, concebido por Diego Pérez Galindo, constituye una enigmática y austera pieza tridimensional que representa un No Libro o Libro No, elaborado con hierro y chapa, pintada en negro mate. La idea de la que arranca esta obra es la reducción a su esencia, la esquematización de lo que convencionalmente entendemos como un libro: un volumen geométrico simple, prismático, que exhibe una portada donde se incorpora un texto. Tras la esencialidad de la propuesta, se vislumbran diversos interrogantes. El autor ha elaborado la obra con la voluntad de que el espectador se plantee, a partir de una detenida observación de la misma, llevando a cabo un ejercicio de introspección, dudas y conjeturas. Una de ellas deriva de uno de los aspectos más llamativos de la pieza, a un simple golpe de vista: su tamaño, mucho más amplio de lo que es habitual en nuestros libros.  Un formato abultado que puede hacernos pensar en la lápida de un cementerio o en la monumentalidad de un vetusto tótem, para generar en nosotros, de este modo, reflexiones entorno a la muerte o la existencia. Un segundo aspecto interesante es el escueto y nihilista mensaje que aparece en la portada del libro. La intención del artista es, en este sentido, jugando con la ambigüedad del mensaje, situarnos en una incómoda posición, cuestionarnos sobre lo que percibimos, sobre nuestro propia noción de lo que ha de ser un libro ¿Si es un No Libro, o un Libro No, entonces, qué puede llegar a ser? El título pone de manifiesto que, ante nosotros, tenemos un volumen, jugando, una vez más, con la idea de libro. Y, no menos inquietante,  la pieza no puede abrirse, con lo que nuestra capacidad para ir más allá y adentrarnos en los misterios que su interior pudiera ocultar, se ve cercenada. El resultado: toda una audaz paradoja.

 

Una prolífica y brillante andadura es la que ha desarrollado la artista lucense Marta Prieto, quien compagina su labor creativa con el trabajo en el Taller Unomasuno de arquitectura, interiorismo y diseño. Se ha convertido en una artista polifacética y multidisciplinar, transgresora e irónica, de proyección internacional, como acredita su presencia expositiva en el Museo de Arte Contemporáneo de Bucarest, a la que pueden unirse las exposiciones llevadas a cabo por la autora en Fuerteventura, Santiago de Compostela y Lugo, entre otros lugares. Los ecos de su propia historia, los recuerdos de su niñez, objetos personales de su vida, su autorreconocimiento como mujer, su entorno familiar, componen el peculiar mundo al que Marta Prieto nos traslada con sus creaciones.

 

Libro de autor, la obra que nos acerca en esta ocasión, fue presentada, en el año 2004, en la Fundación Eugenio Granell de Santiago de Compostela.  Con esta pieza, realizada en fotografía sobre tela, Marta Prieto nos sitúa en una suerte de encrucijada. Nos plantea, como posibilidad alternativa, la de regresar a un nuevo comienzo: la oportunidad de purificar nuestra mirada, de escribir nuestra propia historia, de encontrar, quizás, tras ella, una regeneración. Una oportunidad abierta, en especial para la mujer. Son, de hecho, desnudos femeninos los que la artista fotografía, de una manera inocente, sincera, limpia, sin nada que esconder. Cuerpos femeninos que son utilizados a modo de páginas en blanco, receptáculos de mensajes que hablan de amor, de libertad, textos del Tao rectificados. Son frases que, repitiéndose una vez tras otra, van configurando formas gráficas, la espiral, el corazón, el círculo solar… Mujeres de mirada limpia, como reconocimiento de ese nuevo comienzo al que la artista apunta.

 

Tras una larga trayectoria de esfuerzo, inquietud y rigurosa indagación, partiendo de referencias personales e íntimas, Jaime Rodríguez trabaja día a día convencido de la potencialidad que el arte tiene para plantear modelos alternativos de existencia y de comportamiento. Nacido en Oviedo, este polifacético creador, inconformista, comprometido, infatigable, no ha dudado en utilizar, con este fin, libre y desinhibidamente, toda una pluralidad de medios expresivos: pintura, grabado, collage, instalación, performance, recursos audiovisuales… Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Oviedo y Técnico Superior de Serigrafía por la Escuela de Arte de Oviedo, con una importante labor docente a sus espaldas, ha desarrollado asimismo interesantes proyectos expositivos en los últimos años, consiguiendo reunir artistas, aunar esfuerzos y, por encima de todo, captar el interés del público, invitarle a pensar y, lo que es más importante, a actuar, haciéndole partícipe del trabajo . En un progresivo avance hacia la depuración y el rigor conceptual, este artista se ha distinguido por la búsqueda de rupturas, contrastes y trasgresiones. Su producción se ha encaminado hacia reflexión sobre problemáticas existenciales - el ser, el individuo y los lazos sociales, el paso del tiempo, los sentimientos…-, analizadas desde la cotidianidad y la inmediatez, con manifiestas referencias personales e íntimas.

 

Sine qua non es el título del libro-objeto que el artista ha creado para TEXTUAL. Lo componen dos piezas: For her y For him. En For her – Para ella se combina la impresión digital con grafito, acrílico y collage sobre metacrilato. Ella, la mujer, es el Árbol. El árbol de la vida, el árbol genealógico, pero también, la tierra, la fuerza, la resistencia, la fecundidad, la protección. Es el símbolo primigenio del matriarcado, de la capacidad de generar vida, orgánica y culturalmente. El tronco es la imagen visual de la fortaleza femenina, con sus ramas, sus hojas, sus flores, sus frutos…Pero, sobre todo, de la vida. La vida como experiencia y conocimiento, como superación e inteligencia. En el tronco están presentes las huellas de la vida y el paso del tiempo. Y la vida es el arte; y el arte es la vida. El amor a la vida es el motor que mueve a la mujer. El amor a la vida es el motor que genera el arte. Esa es la idea; y el arte es idea. En definitiva, en la mujer, nos dice el artista, está todo. Su contrapunto, For him – Para él – es un libro de artista que incorpora collage, grafito, impresión digital y serigrafía, sobre distintos tipos de papel. Se trata de una suerte de guía para la vida, de manual de instrucciones que enseña al hombre a vivir. Que le enseña a reflexionar sobre las raíces – el árbol, la mujer - que le han dado y le mantienen con vida, que le proporcionan estabilidad y protección. For him muestra al hombre que la fortaleza física es insuficiente, que carece de las dos mayores virtudes que el árbol posee: el espíritu de entrega y el coraje. Trata de demostrar al hombre que todo producto engendrado por él mismo no es más que la proyección de quien le ha engendrado. Y, por encima de todo, For her, For him, su unión, Sine qua non - no sin el otro – es un duro ejercicio de introspección personal, de autocuestionamiento del que, sin la menor duda, Jaime Rodríguez ha extraído un conocimiento, un saber que casi le convierte en árbol. Lo que no es poco.

Anterior | Siguiente

18En DIAZ GONZÁLEZ, Mª.M., “Ocho jóvenes artistas gráficos, ocho aportaciones personales”, en Prólogo III, Museo de Bellas Artes de Asturias, Oviedo, 2000,  pp. 14-15.

19Ibíd., p. 11.

20Ver DIAZ GONZÁLEZ, Mª.M., “A la contra: una ventana abierta al arte, metáfora de la vida”, en A la contra, Centro de Arte Casa Duró, Mieres, 2005,  pp. 9-10.

21Ver BARROSO VILLAR, J. y TIELVE DÍAZ, N., Arte actual en Asturias, un patrimonio en curso, Trea, Gijón, 2005, pp. 360-363.

22Ver DIAZ GONZÁLEZ, Mª M., “Asturias en Madrid o el viaje de las golondrinas”, en Pintores y Escultores Asturianos en Madrid 2003, Centro Asturiano de Madrid, Cajastur, 2003, p. 34

23Ver DIAZ GONZALEZ, Mª. M., Itinerarios de la Gráfica Contemporánea asturiana, Op. Cit., pp. 46-47.

24Ver DIAZ GONZÁLEZ, Mª M., “Desde el taller. Las artes gráficas en Asturias”, en Obra gráfica en Asturias, Obra Social y Cultural de Caja de Asturias, Oviedo, 1998,p. 120.

25En BARROSO VILLAR, J. y TIELVE DÍAZ, N., Arte actual en Asturias, un patrimonio en curso, Op. Cit., pp. 298-299.

26Ver DIAZ GONZÁLEZ, Mª.M., “A la contra: una ventana abierta al arte, metáfora de la vida”, Op. Cit., p. 12.

27Ver BARÓN, J., “Ricardo Mojardín”, en DIAZ GONZÁLEZ, Mª M. y otros, 1998-1999. Una experiencia litográfica. Litografía Viña, Museo Casa Natal de Jovellanos, Gijón, 1999, p. 69.

28En BARROSO VILLAR, J. y TIELVE DÍAZ, N., Arte actual en Asturias, un patrimonio en curso, Op. Cit., pp. 350-352

 

Volver

Envía esta referencia

Exposiciones

jpg

Dibujos inofensivos

Fernando Gutiérrez

 

Crítica

Jaime Luis Martín

Por donde vaga la muerte

Luis Feás Costilla

Hermoso jardín florido

Rocío de la Villa

Verso a verso

Jaime Luis Martín

Un cómic de madera

Ángel Antonio Rodríguez

La mirada crítica.Jaime Rodríguez

Luis Feás Costilla

Atracción de la forma

Jaime Luis Martín

La furia y la luz

Luis Feás Costila

Manuel Viola en Asturias

Jaime Luis Martín

Mínimas formas, máximos resultados

Ángel Antonio Rodríguez

La madurez de Melquiades

Jaime Luis Martín

Discretamente atractivo

Antonio Alonso de la Torre García

Astragal y Ánxel Nava

Luis Feás Costilla

Armonía en blanco y negro

Jaime Luis Martín

Memoria fotográfica de Asturias

Bruno Marcos

Hipoteca Barceló

Jaime Luis Martín

Paisajes sin futuro

Luis Feás Costilla

Paisajes sin fondo

Jaime Luis Martín

En carne viva

Fernando Castro Flórez

La cúpula de Barceló

Luis Feás Costilla

Evolución sin variaciones

Antonio Alonso de la Torre García

KSO, anatomía de una ola

Jaime Luis Martín

Diseñar un mundo habitable

Bruno Marcos

Mi hartismo, mi bohemia

Manuel Borja-Villel

Al final de la fiesta

Ángel Antonio Rodríguez

Arte etológico

Luis Feás Costilla

Fotografiar lo que trasciende

Maruja Torres

Vigo, Asturias

Víctor del Río

Diseño, política y nuevas industrias

Jaime Luis Martín

Ensalzar la finitud

Luis Feás Costilla

Las mujeres de Evaristo Valle

R. Bosco / S. Caldana

Material Beliefs mezcla biología, diseño y tecnología en nuevos objetos

Jaime Luis Martín

Abrir una ventana

Ángel Antonio Rodríguez

Huellas de lo real

Luis Feás Costilla

Dialéctica del mundo imposible

Luis Feás Costilla

Otro Vaquero

Beatriz Villamarín

Tomás Vaquero

Jaime Luis Martín

La cerámica en el espacio

Luis Feás Costilla

Ricardo Mojardín. Cave Canem

José Luis Brea

¿Qué se hizo del capitalismo cognitivo?

Jaime Luis Martín

Reivindicaciones escultóricas

Luis Feás Costilla

Arranca la muestra

Luis Feás Costilla

Porcelanas de Ferroñes

Jaime Luis Martín

Construir experiencias

Luis Feás Costilla

Nueva York, dentro y fuera

Antonio Alonso de la Torre García

Arte en Gijón

Javier Ávila

Hugo Fontela. “Revillagigedo star”

Javier Ávila

Arenas Movedizas. 2008

Enrique Andrés Ruiz

El milagro de pintar

Jaime Luis Martín

Accidentes poéticos

Ángel Antonio Rodríguez

Evocaciones del paisaje crepuscular

José Luis de Vicente

Ars Electronica. Experimentos creativos

Ángel Antonio Rodríguez

Puertas al espacio mental

Jaime Luis Martín

Jugar para vivir

Jaime Luis Martín

Los paisajes de Carlos Suárez o como respirar una profunda melancolía

Mariano Navarro

Avelino Sala, el enemigo interior

Jaime Rodríguez

Una exposición impecable

Jaime Luis Martín

El compromiso con las metáforas

Paula Achiaga

Nuevos aires para el digital

Jaime Luis Martín

Las mujeres de Aurelio

Rocío de la Villa

Javier Riera, más allá del paisaje

Luis Feás Costilla

Todo va bien, se supone

José Manuel Costa

Juego interactivo

Ángel Antonio Rodríguez.

Acciones y convergencias

Luis Feás Costilla

Galaniana: paisajes reducidos

Antonio Alonso de la Torre García

Too va bien

Jaime Luis Martín

Comprar un Marx

Luis Feás Costilla

Entrada al jardín secreto

Ana Fernández

Adolfo Manzano, el hogar como frontera

Jaime Luis Martín

Fotografiar lo intangible

Luis Feás Costilla

Caminan juntos y en silencio

Antonio Alonso de la Torre García

Desmemorias

Gabino Busto Hevia

Museos: ¿Agentes de cambio o de inmovilismo?

Alma Barberena

La Noche de los Museos

Roberta Bosco

De visitantes a participantes

Jaime Luis Martín

Diálogo emocional

Luis Feás Costilla

Hacer Caja

Luis Feás Costilla

Becados al norte

José Luis de Vicente

Confirmación del videojuego

Luis Feás Costilla

A la luz de la luna

Luis Feás Costilla

Guillermina Caicoya

Jaime Luis Martín

Provocar un estremecimiento

Ángel Antonio Rodríguez

Ludopatía banal

Roberta Bosco

Videojuegos de la Intifada

Luis Feás Costilla

Collins, Fantasmas Paralelos

Luis Feás Costilla

Laboral Emergente

Jaime Luis Martín

Confiar en la pintura

Miguel Cereceda

Entrar por los ojos

Juan Carlos Gea

Suspensión de juicio

Ana Fernández

PSJM abre tienda en Gijón

Luis Feás Costilla

Centol impar

Luis Feás Costilla

Pelayo Ortega juega en casa

Jaime Luis Martín

Ninguna tontería

J. D.Guardiola

Diseños revolucionarios

William J. R. Curtis

La crisis del 'star system'

Carlos Jiménez

Marx va al cielo

José Marin Medina

Carlos Coronas, magia de luz

Jaime Luis Martín

Construir una mirada diferente

Francisco Carpio

El [F] ACTOR LUZ

Luis Feás Costilla

La barca sin pescador

Jaime Luis Martín

Visiones de la intimidad

Antonio Alonso de la Torre García

Arte en Gijón

Fernando Castro Flórez.

La esperanza y el vacío.[Consideraciones mínimas sobre la obra de Carlos Suárez].

Jaime Luis Martín

Dibujar con alfileres

Rogelio López Cuenca

Yo me acuso

Luis Feás Costilla

Villa Magdalena

Luis Feás Costilla

Paisajes de San Agustín

Bruno Marcos

La vida como trauma de la naturaleza

Jaime Luis Martín

La armonía y la serenidad

Luis Feás Costilla

Con el ánimo prendido

Jaime Luis Martín

La energía de lo elemental

Luis Feás Costilla

Discursos sin fronteras

Jaime Luis Martín

La economía del arte

María del Mar Díaz

El libro de viaje de Jaime Rodríguez o el emocionario plástico y pictórico de un relato en imágenes

Luis Feás Costilla

Horizonte de sucesos

Juan Carlos Gea

Cuaderno de Arco

Jaime Luis Martín

La apropiación de la inocencia

Luis Feás Costilla

Fluida pintura sin muros

Javier Ávila

Sala de Control. Activismo e Institución

Jaime Luis Martín

Cartografía táctica

Luis Feás Costilla

Nada deja de fluir

Roberta Bosco

Gijón una instalación multimedia del creador Pablo de Soto

Jaime Luis Martín

Pintar es un placer

Antonio Alonso de la Torre García

Arte en Gijón

Ángel Antonio Rodríguez

Obsesiones de un noctámbulo

Luis Feás Costilla

Del Río, in memoriam

Ana Fernández

Chehu Álava

Ángel Antonio Rodríguez

Pintor de pintores

Jaime Luis Martín

Paisaje mítico

Javier Ávila

Revillagigedo

Benjamín Prado

Con dudas pero con desesperanza

Luis Feás Costilla

Al menos los balcones

Andrés Isaac Santana

Emergentes. Más allá de Frida y más acá del vídeo.

Javier Ávila

Balance 2007

Javier Ávila

Signos de la Ciudad. Señas de identidad

Francisco Fresno

Los bueyes del arte

Luis Feás Costilla

En la perdida de un maestro

Soledad Álavarez

Un creador de su medio y de su tiempo

Jaime Luis Martín

Un año muy Laboral

Luis Feás Costilla

Pintar a sangre fría

Jaime Luis Martín

Laboratorio de sensaciones electrónicas

Luis Feás Costilla

Papeles que crean vida

Javier Ávila

Emergentes

María Elena Palmegiani

Entre sueño y realidad

Jaime Luis Martín

Callejeo geométrico

Jaime Rodríguez

El reglamento de las Exposiciones: El jurado

Javier Díaz-Guardiola.

Las trampas del azar

Luis Feás Costilla

Kely, en proceso de cambio

David Barro

Arte y ciencia del comportamiento

Antonio Alonso de la Torre García

Arte en Gijón

Jaime Luis Martín

Pluralidad de lenguajes

Alfonso Palacio

Pintutras de Vicente Pastor con coda para dos instalaciones

Gonzo Suárez

Una ventana al arte

Luis Feás Costilla

Bienal de la Carbonera:todo invita al pesimismo

Luis Feás Costilla

Bienal de La Carbonera: todo invita al pesimismo

Jaime Luis Martín

Laberintos pictóricos

Juan Cueto

Nervios de vanguardia

Carlos Jiménez

Experiencias envolventes

Jaime Luis Martín

Entre pintores

Jaime Rodríguez López

¿Qué es Arte? Intervención y estudio sobre Pintura Rápida

Natalia Tielve

Luís Lanzas: rumbo a Utopía

Jaime Luis Martín

Por autopistas pictóricas

Luis Feás Costilla

Ecos de Otro mar

Jaime Luis Martín

A jugar

Luis Feás Costilla

Anclar al Titacnic

Luis Feás Costilla

Simple belleza simple

Jaime Luis Martín

Calidad Siete

Juan Antonio Álvarez Reyes

Oír colores, ver sonidos

José Antonio Méndez Sanz

Espacio y Juicio. Sobre la IX Convocatoria de "Un espacio en un espejo"

Antonio Alonso de la Torre García

Arte en Gijón

Javier Ávila

Playware. Sala de juegos

Luis Feás Costilla

Un Museo del XIX...

Jaime Luis Martín

Cohabitación de contrarios

Gabino Busto Hevia

Pinacoteca y cine Felgueroso, puntales del arte visual

Jaime Luis Martín

De regreso a casa

Javier Ávila

Arenas Movedizas, Cimientos sólidos.

Ana Fernández

Arancha Goyeneche

Javier Ávila

Simplemente bello

Fernando Castro Flórez

Ni bueno, ni bonito, ni barato

Alfonso Palacio

Laboral: «Extensiones-Anclajes», ¿síntoma o diagnóstico?

Javier Ávila

Arte Público. Barrio del Carmen

Juan Carlos Aparicio Vega

Sala Lai, una ventana desde Asturias al arte actual

Natalia Tielve García

Textual: la multiformidad como obra de arte

Luis Feás Costilla

Música para los ojos

María Elena Palmegiani

Lo más intimo de la Naturaleza

Antonio Alonso de la Torre García

Enrique Álvarez de Celis expone en la Casa de Cultura de Avilés su último trabajo: “Lo que veo”

Juan Carlos Aparicio Vega

Borrón, veinte años más tarde

Maria Elena Palmegiani

Negro profundo

Antonio Alonso de la Torre García

Desmemorias

Antonio Alonso de la Torre García

Arte en Gijón

Jaime Luis Martín

Cementerio femenino

Maria Elena Palmegiani

Los lugares del tiempo

Luis Feás Costilla

Escultura a buen resguardo

Jaime Luis Martín

Paisajes con sentimientos

Francisco Fresno

El efecto LAB

Antonio Alonso de la Torre García

Arte en Gijón

Jaime Luis Martín

Laboral, un centro de arte y tecnología

Luis Feás Costilla

El otoño no dura tanto

Jaime Luis Martín

Tres poéticas

Natalia Tielve García

informARTE.encuentro de Arte

Roxana Popelka

Una lúcida y arriesgada propuesta conceptual en la 52º edición de la Bienal de Venecia

María Elena Palmegiani

Dilo con leds

Jaime Luis Martín

Una experiencia gozosa

María Elena Palmegiani

Bernardo Sanjurjo, forma y poesía

Luis Feás Costilla

Una exposición redonda

Antonio Alonso de la Torre García

Arte en Gijón

Luis Feás Costilla

ARCO: nueva dirección, nuevo rumbo

Antonio Alonso de la Torre

Arte en Gijón

Luis Feás Costilla

Un artista para recordar

Leer críticas anteriores

Publicidad