AJIMEZ ARTE

Crítica

Imagen

Luis Feás Costilla

Nidos de avispa reina

0 comentarios




Publicado en La Voz de Asturias

Valle Baranda. 31 avispas.
 Casa de Cultura de Avilés, plaza Domingo Alvarez Acebal, 2 (Avilés). Lunes a sábados, de 11 a 13 y de 18 a 21 horas. Domingos y festivos, de 11 a 14 horas.
Hasta el  30 de abril.
Valle Baranda, en vez de ir de flor en flor, sigue trabajando en serio y progresivamente va consolidando su posición como maestra del grabado, a pesar de su juventud. Formada en la Escuela de Arte de Oviedo con posterior ampliación de estudios en litografía en el Tamarind Institut de Alburquerque (Nuevo México, Estados Unidos), ha impartido cursos en Guinea Ecuatorial y Oaxaca (México) para establecerse definitivamente en la localidad de Villanueva, en Cabranes, convertida en una pequeña capital de la estampación, con talleres internacionales de cada vez mayor prestigio. Su regreso ha permitido que cada vez se vaya conociendo mejor su propia producción artística en la comunidad en la que ha nacido, con recompensas como la selección en la XIX Muestra de Artes Plásticas del Principado de Asturias, en 2008, a la que presentó su versión xilografiada del mundo de Oz, con los chapines rojos de su hija Salma como protagonistas.
Ahora da un paso adelante más y muestra en la Casa de Cultura de Avilés una completa exposición en la que expande su talento serigráfrico por las paredes de la sala y lo combina con una atractiva instalación, bajo la reconocida influencia de artistas de su misma generación como las americanas Nicola López y Johanna Unzueta,. Son los nidos hechos en fieltro de esas 31 avispas a las que alude el título de la exposición, tantas como años tiene la artista asturiana, lo que, además de una evidente vinculación con la naturaleza en la que vive, bien recogida en el vídeo que se proyecta en la sala de su hermano Noé Baranda, permite suponer un rosario de aguijones y venenos, miedos irracionales y fobias urticantes, en un intrincado valle familiar en el que ella ejerce de avispa o mejor de abeja reina, con su marido, el también grabador Carlos Pérez, a su lado, como se refleja en el panel central de la casa de cultura, compuesto por un grupo de himenópteros serigrafiados en tinta dorada que van del uno al otro.
Lectura avispada



Al parecer, los nidos de muchas especies de avispas, especialmente las solitarias, están hechos de barro, pero la mayoría de ellas, sobre todo las más sociales, utilizan fibras vegetales masticadas para formar una especie de papel con el que hacer sus nidos, ya sea en el suelo, en ramas y troncos de los árboles o en las paredes y huecos de las casas. También en eso hay algo que recuerda a Valle Baranda, obligada técnicamente a emplear el papel como soporte, cuando no el fieltro, que no se teje, es decir, no surge del cruce entre trama y urdimbre, sino que se aglomera mediante vapor y presión, utilizando fibras animales y no vegetales, lana o pelo.
Dado su carácter eminentemente social, como queda reflejado en todo lo que hace, retrato de su intensa vida familiar, uno se imagina a la artista de Cabranes tejiendo y destejiendo, aglomerando y desvaporizando, prensando y desprensando, entre tintas, planchas, ganado, cuentos de abuelo, coches de niño, papillas y sonajeros, en un entorno rural de ancestrales atavismos y ensordecedor silencio. Que se haya erigido en avispa y no en abeja reina, que se identifique con un insecto volador que pica y muerde y no fallece al hacerlo, bello por sus bandas de colores pero a la vez agresivamente depredador, es algo que da que pensar, sobre todo cuando se intenta hacer una lectura feminista de su obra, algo que no resulta del todo arbitrario, puesto que los protagonistas son siempre ella misma, su marido y su hija, es decir, su círculo más cercano, su íntimo núcleo cerrado, que desde la ciudad se ve como un tanto opresivo y reservado. Es lo que tienen lo figurativo y lo concreto, siempre bien resueltos por esta grabadora de la aldea global: que pueden ser objeto de múltiples y muy variadas interpretaciones, a la espera de que pase por allí, como quien no quiere la cosa, cualquier lector avispado.

Volver

Comentarios

No hay comentarios a esta critica

Si lo deseas, puedes enviar un comentario a critica:

Envía esta referencia