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Luis Feás Costilla

El rey de la chatarra

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Publicado en La Voz de Asturias
José Paredes. Olimpo de coprófagos.
Museo de Bellas Artes de Asturias, calle Santa Ana, 1 (Oviedo). Martes a sábados, de 10.30 a 14 y de 16.30 a 20.30 horas. Domingos y festivos, de 11.30 a 14 horas.
Hasta finales de abril.
El pintor José Paredes utiliza objetos encontrados como latas y chapas para componer su particular Olimpo de devoradores de detritus en esta su tercera exposición en el Museo de Bellas Artes de Asturias, estilísticamente en la línea de los habituales paisajes post (industriales y apocalípticos) con figuras que durante las últimas décadas le han valido el reconocimiento como uno de los más singulares artistas asturianos.
Aunque este interés suyo por los desechos tiene su origen en experiencias personales, como es de esperar en cualquier artista honesto, arraiga también en la corriente menos nihilista del dadaísmo, la que va de Kurt Schwitters hasta artistas del Nuevo Realismo francés como César, en la que el uso de estos materiales supone al mismo tiempo una crítica a la sociedad del despilfarro y un aprovechamiento creativo de sus posibilidades plásticas, con la reutilización estética de productos imperecederos sobre los que trabaja el tiempo (y la lluvia, y el aire, y los microbios hambrientos).
Fiel a estos postulados, el pintor asturiano José Paredes se convierte en una especie de rey Midas, capaz de hacer de la chatarra un metal precioso, gracias no sólo a su recurrente sentido del humor, o a su ingenio para reutilizar como sombrero o corona el material no reciclado, sino a su talento para el color y al poder transformador de su dibujo, apreciable tanto en la treintena larga de obras que componen este extravagante panteón como en las mismas paredes del recinto ovetense, decoradas lápiz en mano, según se documenta en el catálogo.
La instalación se complementa con un curioso sarcófago hecho también con residuos consumistas que, conforme a las declaraciones del propio autor, podría quedar como testimonio arqueológico de nuestra sociedad impresentable, en otro juego distinto, en tres dimensiones, que pone de manifiesto la versatilidad inagotable del artista de San Claudio.
Inspector de alcantarillas


De coprófago a inspector de alcantarillas. El pintor José Paredes refuerza su exposición en el Museo de Bellas Artes de Asturias con otra individual en la gijonesa galería Cornión, en la que bucea en las aguas residuales para obtener insólitas bellezas. Paredes se vuelca en su labor estrictamente pictórica para adentrarse en terrenos pantanosos, más abstractos y condensados, pero también más hermosos, por lo que tienen de sugerencia traslúcida, en una quincena larga de pinturas, acrílicos sobre tabla o sobre papel. Aparecen sus característicos alambres flotando en una atmósfera expansiva, pero lo que prima no es ya la pretensión ilusionista, sino una mayor preocupación por los elementos puramente pictóricos, potenciados por el uso de un tema y un medio acuosos, densos, de atmósfera submarina, resaltada bajo capas y capas de brillante barniz. Más que fondos marinos, parecen recuelos de charcas, pozas, aguas estancadas, en los que, junto a la basura, sólo pueden sobrevivir algunos organismos que se alimentan de ella, seres que encuentran en la herrumbre, la costra y el fango su caldo más perfecto. Frente a sus conocidos paisajes siderales, de punto de vista telescópico, el pintor de San Claudio aplica a estas obras una mirada microscópica, que revela otros mundos no menos imaginativos, en los que demuestra, por encima de su rico y variado repertorio iconográfico, su pericia a la hora de trabajar sólo con colores, trasparencias, maneras y modos. Son cuadros en verdad atractivos, luminosos, nada sucios ni repulsivos, sino por el contrario intrigantemente bonitos, que convierten a su autor en un curioso investigador de nuevos flujos, un valiente explorador de límites abisales, un avieso inspector de cloacas y estercoleros de los que es capaz de extraer preciosas exquisiteces, gracias a las más serias y concienzudas potencialidades de su oficio.
       

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