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Crítica

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Javier Ávila

Arenas Movedizas 2009

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Javier Ávila

Convertida en una de las citas ineludibles del calendario expositivo de nuestra región, Fiumfoto (Nacho de la Vegas y Cristina Silva) dan una nueva vuelta de tuerca en su incansable búsqueda de propuestas y espacios para desarrollar sus muestras, en esta ocasión utilizando las antiguas lavanderías de la Universidad Laboral en Gijón, espacio que en su día sirviese para la presentación de los fondos de la Colección Danae, cuestión que no acaba de cerrarse en ningún sentido.
Probablemente en esta convocatoria la propuesta expositiva no sea lo brillante que en otras ocasiones, esto no significa que la calidad de lo mostrado no merezca un acercamiento y análisis, para contrarrestar este asunto sí que habrá que prestar una especial atención al proyecto denominado Broadcasting Art, incluido en el programa y consistente en un mapeo sonoro de Asturias en el que colaboran algunos de los mejores músicos cercanos a la electrónica de este territorio, apadrinado por el programa “Fluido Rosa” de Radio 3 y realizado en las instalaciones de la Fundación Ladines. Son pequeños experimentos sonoros donde se mezclan y entrecruzan sonidos recogidos en la tradición industrial, en la minería, en las labores agrícolas asturianas, usadas como base para construir pequeñas joyas como la compuesta por Ramón Prada, mezcla de piano llena de sensibilidad, como es costumbre en el autor.
En referencia directa a la muestra, sorprende en su entrada los magníficos ejemplos de animación de Fernando Gutiérrez, autor que no cesa de ofrecernos felices soluciones adaptadas a los condicionantes de cada proyecto, para la ocasión construye tesoros visuales proyectados en el interior de las lavadoras, sencillamente delicioso.
La instalación sonora de Olaf Ladousse, sobre la base de la antigua centralita telefónica, tuneada en compleja herramienta musical. “El último grito”  invita al espectador a, introduciendo las clavijas propias del artilugio, crear combinaciones de sonidos procedentes de diferentes juguetes electrónicos.
Ismael Iglesias realiza una instalación-intervención sobre los antiguos fregaderos, armado solamente con cintas adhesivas de colores, convierte el espacio en un soporte de carácter pictórico sutil, envolviendo al visitante en nuevas lecturas de la disciplina.
Por último destacar lo acertado en el montaje de la sala final para presentación del experimento sonoro al que ya nos hemos referido, en definitiva una visita obligada abierta hasta finales de noviembre.


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