AJIMEZ ARTE

Crítica

Antonio Alonso de la Torre García

Castañón Global

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Existen creadores en Asturias que tienen claro que hay mundo fuera de Asturias, más allá de la Laboral, de nuestras galerías, museos, periódicos y miserias. Les gusta su trabajo y no se lamentan de la falta de oportunidades ni envidian las exposiciones que consiguen otros al lado de casa. Están convencidos de que lo importante es seguir trabajando y aprendiendo.

Es el caso del ceramista gijonés Jesús Castañón, que despliega una actividad sorprendente. Además  de las clases en Avilés o Villabona tuvo tiempo para trasladarse a China al final del verano pasado. Estuvo un mes y medio en Fuping Shaanxi, a pocos kilómetros de Xian, lugar donde se encuentran los famosos guerreros de terracota. Aprovechando este reclamo, un industrial dueño de una fábrica de tejas y pavimentos inició en 2004 un ambicioso proyecto para rodear su industria de museos dedicados a la cerámica. Todos los años invita a representantes de tres o cuatro países a un tiempo allí para crear obra. Cada país va consiguiendo su propio edificio museístico en este proyecto que se piensa prolongar hasta el 2012. Al final resultará un gran complejo para atraer turismo. Contando con las instalaciones de la propia fábrica Jesús Castañón construyó dos columnas cerámicas, una para el interior del museo español y otra para el exterior. Jesús se trasladó allí junto al también asturiano Ángel Domínguez-Gil y otros dieciséis españoles y quince argentinos. En febrero del próximo año los españoles expondrán una obra relacionada con China en una exposición que se desarrollará en Valencia.

Al poco de llegar, en noviembre, Jesús se marchó diez días a Argelia, en concreto a Biskra “Puerta del Desierto”. Allí colaboró, por tercera vez, con un proyecto de cooperación internacional que dirige la Universidad Complutense de Madrid, en concreto con el Departamento de Geografía Humana. En este caso el asunto era más didáctico. Hace año y medio quince ceramistas argelinos habían estado en la Escuela de Cerámica de Avilés y ahora se trataba de supervisar el modo en qué transmitían sus conocimientos a otros ochenta ceramistas.

Tras esto, recientemente, Jesús estuvo en Oporto, exponiendo en la rúa Miguel Bombarda, que cuenta con veintiocho galerías que inauguran todas el mismo día. Él estuvo en la galería Franchini’s presentando una composición realizada con sus pinturas-azulejos, unos azulejos que ya no son sólo rojos y van incorporando otras tonalidades.

China, Argelina, Portugal... todas ellas son experiencias distintas y enriquecedoras, continuidad de muchas otras y con las que se aprende constantemente. Un intercambio de conocimientos que fructificará en nuevas ideas y que nos habla de una globalidad bien entendida.


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