AJIMEZ ARTE

Crítica

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Jaime Luis Martín

Paisaje de sensaciones

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Publicado en La Nueva España

Agustín García
Pinturas/Esculturas
Del 20 de Febrero al 17 de Marzo
Galería Amaga
El paisaje sigue siendo el argumento principal de la pintura de Agustín García (San Juan de los Montes, Burgos, 1958), un «anarquista pictórico», como él mismo se definió, miembro y fundador del grupo Panta Rei, que ha expuesto individualmente en la galería Dasto en Oviedo, en la galería de arte Ármaga en León y en la sala Picasso del centro cultural Caja Rural en Toledo, por citar las más significativas.

Este artista deambula entre la renovación de la tradición paisajística y su compromiso con el paisaje histórico, como sucedía en la serie «Lágrimas rojas/Lágrimas negras» (2004). Entonces los campos se veían salpicados de imágenes de la Guerra Civil española o del sufrimiento anónimo en diversas partes del mundo. En esta visión el rastro de la muerte y el dolor impregnaba una tierra ocre y fragmentada. 


En la vertiente más formal, pero no menos interesante, Agustín ha sabido investigar en el paisaje teniendo siempre presente una mirada que se pierde en la orografía castellana, evocando a Díaz Caneja, pero con desplazamientos hacia la abstracción. Por otra parte, la experimentación ha evitado que su obra desemboque en delicadezas decorativas, afianzando revueltas intensas y emotivas. A este respecto, Javier Hernando ha señalado que el artista persigue «la representación de la esencia del paisaje, lo que le lleva a suprimir no sólo cualquier tipo de anécdota, lo que podría definirse como superestructura del paisaje: árboles, construcciones, seres vivos… sino también la imagen particular, reconocible, de lugares específicos». Una esencia que lo aleja de cualquier frivolidad paisajística para desembocar en procesos de síntesis y emotividad. Si pensamos en la banalidad del paisaje actual, llevado y traído por las industrias turísticas y del espectáculo, que ha desembocado en una terrible vulgarización, comprenderemos mejor la importancia de estos trabajos caracterizados por el despojamiento y el silencio. 


Por eso los paisajes de Agustín García, sobre todo aquéllos más radicales en los que reduce las referencias iconográficas o las simplifica en un solo motivo repetido, exploran la parte invisible del territorio; apartada la mirada de aquellos territorios vacíos y abandonados que ya no vemos, acostumbrados a un paisaje modelo y reconocible. En estos paisajes, aunque perviven signos figurativos, derivan hacia un armazón geométrico, racionalista, una cartografía determinada por la contención en el color, los lindes que delimitan la infinitud y la ausencia de la figura humana. Algunos elementos como los árboles, el sol y la luna perviven remarcando, como notas poéticas, un espacio compartimentado, definido por las líneas y las divisiones, unas estructuras que pueden recordar a Torres García en su representación esquemática de la realidad. 


Sus esculturas en bronce, que presentó por primera vez en el año 2008 en la galería Dasto, son un trasunto de sus paisajes pictóricos y, al igual que en ellos, la sobriedad representa la clave de estos trabajos. Pero lo que el artista busca, al margen de los materiales con que trabaja, es emocionar, que la obra haga sentir y no se quede en un mero ejercicio formalista, sino en una propuesta de sensaciones.
Foto:Miki López


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