AJIMEZ ARTE

Crítica

Javier Ávila

Sala de Control. Activismo e Institución

0 comentarios

Supongamos por un momento que una mujer con clara conciencia de género y cercana a los presupuestos feministas se presenta a un concurso de belleza. La presencia de esta candidata sólo puede responder a un objetivo, dinamitar todos los prejuicios sobre la utilización mercantilista de la imagen femenina en este tipo de eventos.

Supongamos por un momento que nuestra feminista acude al concurso de belleza con la esperanza de ganarlo y lanzar su imagen a la estratosfera de la fama y el glamour, en este caso a esta mujer se le ha ido la cabeza definitivamente.

Un hacker, radical en sus posturas de uso de códigos abiertos y posibilidades de los mismos como herramienta ciudadana, activista según su tarjeta de presentación, con un discurso lleno de intencionalidades, se presenta a un suculento premio institucional, en este caso también podemos encontrar dos posturas diametralmente opuestas.

De una parte, nuestro querido hacker realiza un ejercicio sofisticado mediante el cual lleva a cabo sus procesos contra el sistema con la inestimable ayuda de la propia institución, nada puede poner más cachondo a nuestro “activista” que sacarle la pasta a aquél a quien pretende destapar y dejar en evidencia, hasta aquí todo perfecto, si no fuese porque es demasiado inocente pensar que la institución es tan corta de miras como para no darse cuenta de ello, ocurrido esto todo el discurso rebelde y revolucionario ha quedado desactivado, por aquello del activismo.

También podríamos encontrarnos con un simple ejercicio formal, camuflado en proclamas de acción social, pieza presentada bajo el aspecto visual más cuidado y museable posible, efectista en las salas de exposiciones y con unas intenciones poco clarificadas.

Pérez de Lama, uno de los integrantes del colectivo hackquitectura creadores del proyecto, ha reconocido que hoy por hoy, todos somos poseedores de una sala de control de sobremesa, entonces dónde está la necesidad del invento, los datos de los que parten están disponibles en la red para cualquiera que se preocupe de buscarlos, además la duda parte de la incógnita sobre el uso que se pretende dar a esa acumulación de datos, no se aclara nada sobre cómo analizar la cartografía pretendida, qué tipo de conclusiones se esperan sacar de ese entramado de impecable construcción e indudable atractivo visual. Cartografiemos pues, más tarde miramos lo cartografiado, supongo.


 

Volver

Comentarios

No hay comentarios a esta critica

Si lo deseas, puedes enviar un comentario a critica:

Envía esta referencia