AJIMEZ ARTE

Crítica

Antonio Alonso de la Torre García

Arte en Gijón

0 comentarios

El Museo Barjola reúne a diez artistas que antes mostraron su obra en Suecia. Se trata de la exposición “Lugares”, que pretende reflexionar sobre los espacios y las diferentes formas de vivirlos o de aproximarse a ellos. En este tipo de colectivas parece que hay artistas que se comprometen con el significado de la exposición y aportan un trabajo pensado para el momento, pero otros no rechazan la posibilidad de volver a figurar en un catálogo y de sonar en prensa aunque tengan que acudir a obra antigua y que poco parece tener que ver con el objetivo de la exposición. En este sentido hay que valorar el esfuerzo de los que se comprometen con la muestra, pero también debe tenerse en cuenta la honradez de los que dicen “no” cuando carecen en ese momento de obra adecuada.

Entre los más acertados, como es habitual, Benjamín Menéndez, que reflexiona con un vídeo sobre la destrucción del paisaje industrial avilesino, destrucción paralela a la que sufre de modo interno el que vivió y sintió estos paisajes que ahora ve desaparecer. Héctor Siluchi, de nuevo en contacto con esta ciudad, muestra unas fotografías que reflejan la fragmentación de una cultura. Lou Lou Cherinet refleja las conexiones y diferencias entre la vida en un suburbio de Estocolmo y del Congo o Camerún. Juan Castillo, a través del vídeo y de los retratos realizados con té, reflexiona sobre la inmigración. Maite Centol interviene en dos muros, uno el simbólico de Naval Gijón en el Natahoyo y otro en Suecia; en uno hace desaparecer lo que había, limpia o restaura, y en otro repinta y vuelve a crear. Patrik Gustavsson ahonda en el tema de la globalización cuando ésta supone el desprecio a la cultura propia mientras se sobrevalora lo foráneo. Patricio Aros aborda, con un exceso de literatura, el tema de nuevas dimensiones en nuevos lugares mediante un atlas político desmontado. PSJM ejemplifica lo que son ahora los nuevos valores a través de las marcas comerciales. Avelino Sala utiliza sonido, luz y pintura para mostrar el hueco abismal entre los dirigentes y el pueblo. Tomás Miñambres utiliza el vídeo, ya visto en otras ocasiones, de un joven que repite de forma mecánica sus ejercicios gimnnásticos en la antigua universidad laboral.


Por cuarto otoño consecutivo se celebran los Encuentros Fotográficos de Gijón, en los que la fotografía se acerca a los ciudadanos a través de conferencias, talleres y exposiciones que esta vez tienen como marco el Centro de Cultura Antiguo Instituto y el Centro Municipal de La Arena. El fotógrafo madrileño Óscar Molina dirigió un taller y pronunció una conferencia con el objeto de potenciar la capacidad creativa de los asistentes; otros conferenciantes previstos son el free-lance vasco Ricky Dávila y el fotoperiodista madrileño José Manuel Navia; además la también madrileña Pilar Pequeño expone sus “Bodegones y plantas” en el Centro Municipal de La Arena y participará en otra conferencia-coloquio.

La joven generación de fotógrafos asturianos agradece iniciativas como esta que enriquecen su creatividad. Ellos demuestran estar al día de lo más novedoso en su campo y así puede observarse en muchas exposiciones colectivas, como sucedió con LuzBit, en abril y mayo de este mismo año en el Museo Barjola. Una exposición que merece ser vista en más lugares y que debería tener continuidad.


Con motivo de su ochenta cumpleaños Alejandro Mieres expone en la Galería Van Dyck hasta el 1 de diciembre. En su línea habitual muestra una serie de trabajos geométricos y monócromos en los que alude a elementos de la naturaleza: montes, torrentes, huertos o satélites. Estas insinuaciones terrenales se acentúan con los “haikus” que acompañan a cada obra. La conjunción de palabra y plástica ya la utilizó en anteriores ocasiones, así como introducir elementos nucleares en cada obra. Cada una de ellas, y todas en conjunto, son armoniosas y comprometidas con el medio ambiente. Lo que sorprende es la vitalidad y fuerza de esta obra realizada recientemente, y aunque las meticulosas ondas en relieve acompañan la trayectoria artística de Mieres, llama la atención en esta ocasión una mayor ruptura con la bidimensionalidad, que en ocasiones lleva a calificar alguna de sus obras como escultórica.


Como todos los años por estas fechas el Festival de Cine de Gijón acompaña sus proyecciones con una serie de actividades expositivas. En esta ocasión destaca la colectiva “Signos de la Ciudad”, que hasta el 7 de enero podrá visitarse en el Centro de Cultura Antiguo Instituto y en la Galería Espacio Líquido. Diecisiete artistas muestran a través del vídeo la heterogeneidad y el cambio continuo de las ciudades. Entre ellos hay dos asturianos, Avelino Sala y Dionisio González.


En Cornión expone de nuevo Amancio, escultor leonés que reside a las afueras de Oviedo. La muestra se titula “Puentes sin río”. Son trabajos en su línea habitual, sin grandes dispersiones, aunque añade algunos detalles novedosos a sus esculturas. Por un lado continúa construyendo ese hombre sin rasgos individuales, lleno de incertidumbres y que en soledad busca solucionar enigmas eternos. Pero estos seres un tanto atormentados y abandonados han menguado su escala y ya no son de madera. Ahora son de mármol e interactúan con geometrías de hierro o piedra.


En la Galería Gema Llamazares expone Kely hasta el 30 de noviembre. Sorprende el giro que ha dado a su obra, con un acercamiento sutil a la naturaleza, llena de ramas, semillas, insectos, flores... Es un trabajo meticuloso y delicado en el que utiliza una gama cromática del blanco al negro con toques magistrales de rojo o azul.

 

 

 

 


 

Volver

Comentarios

No hay comentarios a esta critica

Si lo deseas, puedes enviar un comentario a critica:

Envía esta referencia