AJIMEZ ARTE

Crítica

Juan Carlos Aparicio Vega

Sala Lai, una ventana desde Asturias al arte actual

0 comentarios

El proyecto Luzernario que había iniciado Ánxel Nava se refundó de nuevo en 2000, esta vez con otra dirección postal y organizativa, a cargo de la diseñadora gráfica Begoña Muñoz Fernández. La asociación tiene desde entonces su propio local en el bajo del número 21 de la calle del Rosario, en el barrio de la Soledad (Gijón).
Sus fines son promover el trabajo creativo, la investigación y la divulgación de la expresión plástica y otras artes visuales. Se trata de una entidad plural e independiente que se financia a través de las cuotas y contribuciones de sus miembros, aunque se mantiene abierta a aportaciones, donaciones y subvenciones.
LAI es un lugar de encuentro para artistas, investigadores, creadores e interesados en los nuevos lenguajes artísticos y sus diferentes modos de expresión, gestión y difusión#.
Es clara la intención de enlazar, en cierto modo, con el espíritu de otros espacios asociativos desaparecidos como el ovetense Paraíso Espacio Abierto (1993). No obstante, a pesar de las semejanzas, casi una década separa a LAI de Paraíso. Son dos proyectos muy diferentes que nacen de grupos y en contextos urbanos diferentes. LAI propone un modo diferente de acercarse al arte, ya que es una sala de exposiciones vista a través de un escaparate. El espectador no entra a ver la obra, la ve desde la calle del Rosario. Es una ventana abierta hacia la ciudad, en la que busca integrarse, llegando a involucrar a los habitantes de este singular barrio gijonés.
Igualmente, en la reducida sala de Luzernario se desarrollan multitud de actividades (charlas, encuentros, recitales, conferencias y conciertos) y otros eventos que tienen lugar en ocasiones en las calles del entorno, tales como premios, salones de Navidad y arte de acción. Este colectivo cuenta también con una interesante página web en la que se recogen sus múltiples trabajos expositivos, editoriales y hasta un museo virtual en que se registran sus muestras temporales.
Así, este singular proyecto creativo sostiene, con escasos recursos económicos, un sinfín de interesantes eventos artísticos claramente comprometidos con la creación contemporánea y, al contrario de otros espacios mejor dotados y difundidos, evita los elitismos y logra integrarse, a través de su modesta ventana, en un popular barrio gijonés, a cuyos vecinos ha acostumbrado a las manifestaciones plásticas y visuales del presente, tan cotidianas como el resto de las cosas que pasan.


 

Volver

Comentarios

No hay comentarios a esta critica

Si lo deseas, puedes enviar un comentario a critica:

Envía esta referencia