AJIMEZ ARTE

Crítica

Maria Elena Palmegiani

Los lugares del tiempo

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Chana Crespo-Joglar expone en la Sala Borrón, en Oviedo, desde el 24 de mayo hasta el 9 de junio. La muestra, que se titula “Chana Crespo-Joglar, paisajista”, nos presenta las últimas obras de la artista, acrílicos sobre madera, de las cuales cabe destacar la intensidad cromática y la luminosidad que, a pesar de ser composiciones abstractas, protagonizan los cuadros. Paisajista, subraya la pintora, que de este modo define el contenido y la esencia de sus obras, manteniendo vivo el contacto con la esfera de lo real, con la cual dialoga en todo momento.
Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca, se especializa primero en  Pintura (1994) y luego en Diseño y Audiovisuales (1995); conocida también por sus instalaciones, actualmente está explorando el mundo de la abstracción a través de unos cuadros muy intensos y coloristas.
Las obras que se pueden ver en la sala Borrón son articuladas, muchas veces, en espacios geométricos, divididos por líneas rígidas: la superficie como pretexto para ordenar el espacio y construirlo según planos, líneas, cuadrados… De enfoque racional, estos paisajes ponen en marcha mecanismos de introspección y despistan la mirada del observador que, no teniendo muchos detalles a los cuales anclarse, se pierde en las profundidades que las obras sugieren. Las únicas presencias, discretas, son unas manchas con las cuales la pintora salpica la superficie, imitando un goteado casual e introduciendo el elemento azaroso e irracional en la composición.
El orden geométrico, el rigor de las subdivisiones lineales es alterado en virtud de unas partículas que se distribuyen por el cuadro, y nos recuerdan que no existe el orden sin el caos. Estas manchas coloreadas y vivaces que entran prepotentemente como un flujo espontáneo en las pinturas, rompiendo el silencio, ocultan unas imágenes, a veces paisajes “reales”, ventanas que abren el espacio hacia el mundo de las cosas y que recuerdan que la realidad es el punto de partida.
La artista introduce el collage en sus composiciones y lo aprovecha como pretexto a partir del cual introducir el elemento dinámico. Sin embargo, las imágenes, los paisajes “reales”, están ocultos… quizás la pintora nos quiere sugerir visiones interiores y nos invita a observar, aprendiendo a prescindir de la objetividad, aún partiendo de ella. Como sugiere Francisco Crabifosse Cuesta, es a través del recuerdo, de la memoria, que cobran vida las imágenes; partiendo de ellas se desencadenan emociones que no siempre se pueden describir y que Chana Crespo-Joglar materializa en sus cuadros.
Pasearse por estas obras, regala momentos intensos y relajantes como si, a pesar de la contundencia del cromatismo, se respirara un aire oriental, una mezcla entre pasado y presente, donde se anula la noción de tiempo, dándonos paso a un espacio subjetivo e indeterminado.

 

 

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