AJIMEZ ARTE

Crítica

Antonio Alonso de la Torre García

Arte en Gijón

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El profesor de fotografía de la Escuela de Arte de Oviedo Miguel Carrera consiguió llevar a buen puerto el festival de imagen fotográfica LuzBit que se desarrolla, con diversas actividades, por toda Asturias desde el 12 de abril al 20 de mayo. Este hermoso proyecto se encontró con muchas dificultades, surgidas principalmente de quien debía ayudar a resolverlas. Pese a ello el resultado es muy digno y es de esperar que tenga continuación.

En el programa destaca una exposición en el Museo Barjola titulada “.... si os asustan los lápices sin punta...” en la que figuran siete jóvenes fotógrafos, antiguos alumnos de la Escuela con una trayectoria bastante consolidada y prometedora: Ruth Rodríguez, Eduardo Guerra, Rebeca Menéndez, Juanjo Pulgar, Tomás Miñambres, Julio Cuadrado y Noé Baranda. La mayoría de la obra presentada ya fue expuesta en otras ocasiones, pero visto que es una realidad la Asturias invertebrada y que en Gijón no se sabe lo que pasa en Oviedo o Avilés y viceversa, no está de más repetir por varios lugares una obra cuya producción resulta muy costosa para el artista.

Iniciativas así son interesantes y necesarias para tomar conciencia del auge de la fotografía en nuestra comunidad. Unos escenarios dignos, un buen catálogo y una correcta promoción deberían facilitarse inmediatamente cuando surgen proyectos tan necesarios como éste.


En el Espaciu Astragal puede verse hasta el 18 de mayo una exposición colectiva ligada por el candente asunto de las migraciones artísticas. En Asturias son muchos los jóvenes, artistas o no, que por diversas causas se ven obligados a buscarse un futuro fuera de su tierra. Del mismo modo también se siente el aporte de algunos creadores que han recalado en nuestra comunidad. Sobre estos conceptos de mestizaje e identidad reflexionan más de veinte artistas con su obra, pero también con su palabra, ya que se reunieron durante dos días para intercambiar vivencias y opiniones acerca de las leyendas urbanas, las fronteras invisibles o las resistencias autóctonas. Entre ellos han puesto a andar una página web en la que se irán incorporando intervenciones con esa temática: www.planetastur.com


Un enorme aparato de propaganda se encargó de anunciarnos que las artes de Asturias han llegado, de repente, al futuro. Sin pasos previos y desligado del entorno, Laboral Centro de Arte y Creación Industrial se define como un lugar dedicado específicamente al binomio creatividad/nuevos soportes tecnológicos. Con esta premisa autolimita por un lado sus posibilidades, y por otro corre el peligro de privilegiar el medio de trabajo y olvidar el fin artístico. Si se buscan máquinas, ordenadores o tecnologías punteras que deslumbren por su novedad pero que ni emocionen, ni critiquen, ni comprometan, estaremos en una línea que poco tiene que ver con el arte, pero que sí tiene que ver con la intencionada construcción de una sociedad (más bien rebaño) sin capacidad crítica y sin sensibilidad, lo que concuerda muy bien con los nuevos planes de estudio que el Principado dispone para los jóvenes, reduciendo asignaturas como música o plástica para beneficiar cálculos matemáticos, informáticos y, por supuesto, económicos.

Todo este ambicioso proyecto se presenta con una triple exposición que deja unas sensaciones dispares. “Gameworld” es una recopilación de videojuegos antiguos y actuales, mientras que “Feedback” tiene mayor interés artístico por el repaso a algunas obras históricas de Marcel Duchamp, Sol LeWit o Moholy-Nagy, y por presentar algunas obras creativas o críticas con problemas de la sociedad actual. La tercer exposición, la que no está allí, “Extensiones-anclajes”, consiste en obras de artistas asturianos repartidas por la geografía asturiana: curiosa  forma de dispersarlos, dividirlos, alejarlos del núcleo y de contentarlos para que no critiquen una Laboral demasiado desconectada de la realidad. Será necesario un mayor arraigo para que pueda ser un generador artístico en Asturias.


Alvaro Delgado (Madrid, 1922) vuelve a la Sala Van Dyck con esa pintura que sorprende por la energía y el colorismo.  Pueden verse excelentes ejemplos de sus habituales bodegones, retratos ramirenses o paisajes de una Asturias verde y negra. A partir del día 11 podrá verse la obra reciente de Kíker, otro de los habituales de la galería.

 

 

 

 


 

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