AJIMEZ ARTE

Crítica

Imagen

Jaime Luis Martín

De ferias y periferias

0 comentarios

Publicado en La Nueva España




Feria Arte Oviedo 2013Feria de arte contemporáneoDel 10 al 13 de octubrePlaza de Trascorrales - Oviedo


El arte asturiano contemporáneo carece del suficiente peso, influencia y presencia en la vida social como para exigir a las instituciones un modelo por el que transitar cuando la fiesta económica ha tocado a su fin. Los actores del entramado artístico: galeristas, artistas, marchantes, críticos, gestores y las diferentes administraciones implicadas, apuestan, salvo excepciones que todos conocemos, más por potenciar lo decorativo que por iniciar procesos y debates capaces de sacarnos de esta atonía en la que se habla con todo lujo de detalles del vestido del rey cuando realmente todos sabemos que se encuentra desnudo. Nuestros artistas, apenas tienen presencia en ferias, exposiciones y bienales nacionales e internacionales y el mercado asturiano resulta irrelevante, adquirir obras de arte no se considera prioritario para un público sin formación que, en muchos casos, desprecia el arte actual calificándolo de tomadura de pelo. En la historia de arte en España de las últimas décadas el arte asturiano se encuentra prácticamente ausente. Nuestra identidad artística se mueve en un vaivén involucionista, entre los decimonónico, la carencia de diálogo, la desconfianza por lo contemporáneo, un desinterés por los valores simbólicos que los artistas aportan a la comunidad y una desgana por formular una acción planificada, en la que estén implicados todos los agentes, que permita trazar las líneas de un plan de trabajo que no quede atrapado entre periodos electorales.

En "El Libro Blanco" encargado por la Consejería de Cultura en 2009 ya se apuntaban las dificultades del sector compartidas con otros sectores de la industria cultural asturiana. El reducido tamaño de las empresas, el escaso músculo financiero de las mismas y la poca profesionalidad, conllevan dificultades para acceder a mercados supralocales, poca capacidad de innovar y escasez de reconocimiento. El informe apuntaba como soluciones, entre otras medidas, la profesionalidad del sector, la capacidad de innovación en productos y procesos, la visibilidad en el ámbito de la actividad y la necesidad de cooperación interdisciplinar. La situación ha empeorado con la crisis, a mayor concentración económica en menos manos menor diversidad del coleccionismo y, sin embargo, aunque pueda resultar paradójico, se han multiplicado las ferias que lejos de convertirse en salvavidas escenifican todas las miserias que padecemos.

En su tercera edición la Feria Arte Oviedo, que se celebró el pasado fin de semana, adolece de los mismos males que padeció en su nacimiento: la renuncia a formular una propuesta con valor añadido, diferencial, quedando reducida a una apuesta localista que se conforma con repetir formatos caducados. Reconociendo que las galerías realizan un trabajo que se debe valorar en estos momentos de crisis, con mínimos apoyos por parte de las administraciones, soportando perdidas, la supervivencia se convierte realmente en un acto heroico. Bastante hacen con abrir las puertas todos los días, pero lamentarse en nada ayuda en un momento que se necesitan políticas activas y que la realidad nos obliga a cambios constantes, sin miedo, apostando por el riesgo, la investigación y la innovación.

Y aunque desconozco, a la hora de escribir estas líneas, si hubo un saldo positivo, que sería lo único que justificaría una feria que en la periferia de la periferia, sin ningún análisis previo, se lanzó a la piscina satisfecha, incluso, de ese aire de mercadillo populista que respira en la plaza de Trascorrales.

Volver

Comentarios

No hay comentarios a esta critica

Si lo deseas, puedes enviar un comentario a critica:

Envía esta referencia