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Antonio Alonso de la Torre García

Jesús Castañón. Una creciente integración de relaciones

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El viernes 17 de febrero inaugura en la sala Octógono de Avilés Jesús Castañón. De este ceramista gijonés se esperan novedades en cada una de sus muestras aunque se mueva dentro de una línea coherente y reconocible. En esta ocasión sorprende con el tamaño de sus azulejos murales, piezas importantes a las que, en ocasiones, añade sutiles relieves que quiebran su bidimensionalidad y permiten mayores juegos visuales y táctiles. En ellas continúa reconociéndose el ya denominado “rojo castañón”, aunque cada vez más oscuro, junto a grises, negros o amarillos. Además de estos azulejos Jesús Castañón opta en esta ocasión por dignificar parte del proceso creativo que emplea, por lo que muestra las maderas pintadas que sirvieron de bocetos previos al traslado de la idea al barro y los esmaltes. No es un hecho tan extraño porque no debe olvidarse su temprana formación como pintor, formación que también reivindica al exponer unos papeles pintados con gesto espontáneo y dominio de la mancha.

Pocas semanas después de esta exposición, concretamente el dos de marzo, Castañón expone seis piezas en Muel (Zaragoza) en una colectiva organizada como homenaje al ceramista Arcadio Blasco. Se reúnen personas vinculadas a Arcadio por amistad. Concretamente Jesús había colaborado con él en Sargadelos en el año 1984, cuando lo ayudó en la escultura Homenaje a Castelao. Como curiosidad citar que Arcadio Blasco coincidió con el pintor Alejandro Mieres en sus años de estudio en Madrid y que el propio Alejandro sería profesor de Jesús en sus años jóvenes.
 
Tanta actividad en Castañón, llena de novedad y progreso, se debe a un continuo proceso de enseñanza-aprendizaje, un vaivén que lo lleva desde su taller en el gijonés barrio de El Bibio, hasta la Escuela Municipal de Cerámica de Avilés, o hasta Beijing, Nueva Zelanda o Argelia. Concretamente, en el pasado mes de agosto Jesús y su mujer, la también ceramista Mindi, estuvieron en Nueva Zelanda para visitar talleres y compañeros ceramistas, con los que compartieron experiencias. Al poco de volver, ya en septiembre, se fue Jesús a Argelia para colaborar de nuevo (ya por quinta vez) con el Departamento de Geografía Humana de la Universidad Complutense de Madrid, institución que tiene un programa de cooperación con ceramistas argelinos que esta vez desarrolló en Tipaza, a unos ochenta kilómetros de Argel, donde se va a crear un centro cerámico modelo para ofrecer cursos a los ceramistas argelinos. Como curiosidad cabe citar que Jesús filmó la experiencia para el programa de televisión española Acción Directa, que se dedica a mostrar ejemplos de personas que trabajan en el mundo de la cooperación.

Además, Jesús Castañón se convirtió en septiembre en el único ceramista español que este año ingresa como miembro de la Academia Internacional de la Cerámica. Esta Academia, con sede en Ginebra, tiene unos quinientos miembros, de los que aproximadamente cuarenta son españoles, y Jesús es el único asturiano. En la próxima asamblea, que se celebrará a finales de verano en Santa Fe (Nuevo México), debe presentar al resto de los miembros una obra que quedará en un museo estadounidense.

En todos estos ajetreados últimos meses tuvo tiempo para concebir un mural cerámico para un templo budista cercano a Xian, el denominado Dizang Art Temple. Cada una de las cuatro paredes del templo se corresponde con un elemento primigenio, aire, tierra, agua y fuego. A Jesús le corresponde este último, acompañando a dos ceramistas chinos y otro norteamericano. El templo se inaugurará en junio de este año. Para entonces está invitado durante un mes para exponer en Xian y Beijing (Pekín) y para realizar obra en el taller Hap Pottery, propiedad del doctor I-Chi-Hsu, apasionado mecenas de la cerámica que hace poco estuvo en Gijón para convencerlo de que participara en este proyecto.

La actividad de Jesús no pasa desapercibida para los que siguen de cerca las novedades creativas en el mundo de la cerámica. Recientemente ha sido incluido su trabajo en el libro Las artes decorativas en el urbanismo español, donde se detienen a explicar el vanguardista diseño que materializó en la entrada de un hotel ovetense.

Para él y su familia este ritmo de trabajo es un privilegio porque para ellos la cerámica es su pasión y siempre está presente en sus vidas. Recientemente, en el Centro Municipal de El Coto, en Gijón, se inauguró la escultura cerámica “Columnas que cuentan historias”, que conmemora el segundo centenario de la muerte de Jovellanos. Esta obra fue realizada por los alumnos de la Fundación Vinjoy a los que Mindi dirige y a los que traslada pacientemente creatividad y sensibilidad hacia este universo de barro y fuego.


 

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