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Ángel Antonio Rodríguez

Ecosistemas vivos


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Mojardín presentará en la galería Amaga sus
‘Biotopos’, que relacionan animales y edificios


Publicado en El Comercio
Autor: Ricardo Mojardín. Boal,1956.
Título: ‘Biotopos’.
Contenido: Dibujos y acuarelas.
Lugar: Galería Amaga (José Manuel Pedregal, 4). Avilés.
Fechas: Del 2 al 30 de noviembre.
Horario: Lunes a viernes, de 10.30 a 13 y de 16.30 a 20 horas. Sábados, de 10.30 a 13.30 horas.
Con el eco de su reciente éxito expositivo en el Museo del Alto Hesse de Giessen (Alemania), donde viajó con su proyecto ‘Cave canem’, Ricardo Mojardín presenta el próximo jueves en la galería Amaga una muestra de obras recientes. Se trata de una serie que parte del entorno de museos y centros de arte, como referencia para plantear interesantes ‘Biotopos’ inspirados en los trabajos de campo de biólogos y naturalistas, o en los paneles informativos de las rutas por espacios naturales. Devoción y reflexión en la nueva propuesta del artista asturiano.

En ‘Biotopos’ Mojardín parte de referencias visuales de distintos espacios culturales (el Niemeyer de Avilés, el Museo del Prado de Madrid, la Tate Gallery de Londres, la galería de los Uffizi de Florencia, el Museo Louvre de París...) distanciándose («con premeditación y alevosía », según dice) de todas sus connotaciones intelectuales para abstraerse de ellas e incidir en la observación objetiva del emplazamiento arquitectónico, entendido aquí como un mero ecosistema.

Al margen de la disciplina elegida en cada ocasión, Ricardo Mojardín entiende siempre el arte como forma general de conocimiento a disposición del ser humano que, como tal, se debe abastecer de sus calidades ‘críticas’ y del reflejo de otras realidades emotivas, que huyen de esquemas inmóviles o dogmáticos. En el tratamiento formal de estas acuarelas y dibujos Mojardín ha empleado los nombres científicos de algunas especies animales, donde el ‘homo sapiens’ es uno más en la larga saga de juegos alfabéticos que salpican las composiciones.

Así, aborda distintas etapas históricas de la mano de cada edificio, demostrando su respeto al pasado mediante juegos con el presente. Pinturas dinámicas y mordaces que evitan el abigarramiento y asumen el arte como pregunta para estudiar las limitaciones y contradicciones de la información visual y el propio concepto de creatividad, poniendo en tela de juicio las fronteras entre lo racional y lo irracional, la sensibilidad y la espiritualidad mal entendidas.

Las etiquetas empleadas por el autor nacen de escenas vividas en esos espacios culturales. «En ‘Biotopo Berlín’ cito al zorro o la liebre porque los he visto con mis propios ojos, a menos de cincuenta metros de la Casa de Cultura, en el Tiergarten», señala. Las obras invitan al público a reflexionar sobre la arrogancia y la prepotencia del hombre en sus relaciones con el resto de seres vivos.

Nuevo homenaje a este ‘arte etológico’ que viene defendiendo hace años Mojardín, tratando de compartir códigos y roles, en un enredo mutable y constante. Enigmas y estéticas depuradas, diálogos con un espectador que participará también del juego. El artista exige la reformulación de su papel social porque no hay nada malo en aplicarse a ello con un poco de saber y una pizca de sabor, que diría Barthes. Y es que los humores, como los colores, siempre son variables.




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