AJIMEZ ARTE

Crítica

Imagen

Javier Ávila

Censura

3 comentarios



“no, si yo comparto tus ideas, pero claro… es que al ser un centro público…, se nos va a echar la gente encima…, yo lo siento, si tuvieses otras obras que no fuesen estas no habría problema, tu obra me gusta… etc.”

Estas palabras de encabezamiento son el argumento que el responsable de Exposiciones de la Casa de la Cultura de Avilés ha utilizado para no abrir una muestra de un artista, al que curiosamente él mismo había contactado para realizar un trabajo en sus salas.

La cosa podría resultar bochornosa cuando menos, si no fuese por que a estas alturas nada nos resulta lo suficientemente perverso y grave como para abochornarnos, aunque pienso que sí lo es, y no acabo de aceptar este tipo de tretas que demuestran al menos la ineptitud de ciertos programadores y responsables culturales.

Hace un tiempo, Kevin Power firmaba una reflexión sobre lo que ha supuesto lo “políticamente incorrecto” que pienso es de lo más certero a la hora de hacer una consideración sobre este tema. El autor afirmaba que bajo ese epígrafe se guardaba una trampa sutil que la izquierda como siempre progresista y tolerante, que a eso no le gana nadie, había hecho suya de forma apresurada, sin caer en la cuenta de que esta postura anulaba cualquier tipo de crítica hacia todo, siempre bajo el refugio de lo irrespetuoso, también hacia ellos mismos.  

Desde ese momento, las posturas más conservadoras estarían salvaguardadas, pues siempre se puede esgrimir dicho argumento para desactivar cualquier conato de comentario o pensamiento en contra de sus postulados.

Esta maniobra hace su efecto inmediato, cerrando el paso a todo intento de análisis que no se corresponda con esos postulados de corrección, como una obligación moral, un contrato de fidelidad que, desde luego algunos nos negamos a firmar. Tanto es así que prácticas supuestamente abiertas al pensamiento, como debería de ser el Arte, se ven atrapadas en sus redes, impidiendo la difusión y construcción de obras que no encajen en estos parámetros, algo paradójico, convencido como estoy de que el artista tiene un papel de compromiso ante lo que acontece a nivel social y político.

La obra del artista en cuestión plateaba una crítica llena de ironía hacia el papel de la iglesia y su influencia en los movimientos mercantiles, mezclando iconografías relacionadas con la religión e imágenes del consumo de marcas perfectamente reconocibles, eso parece que podía molestar a una sociedad bienpensante que, a buen seguro consideraría el gesto de grotesco, falto de decoro y sensibilidad y, por supuesto, políticamente incorrecto.

A poco que nos paremos a pensar, es precisamente el aparato propagandístico de esa misma institución eclesiástica el que lleva siglos utilizando esas mismas armas, aleccionando a sus fieles con figuras llenas de dolor y sufrimiento, una auténtica avanzadilla de lo que podemos denominar estética gore.

Ayer mismo se podía encontrar en toda la prensa las declaraciones del portavoz de la Conferencia Episcopal llamando a la población a la “objeción frente a la futura ley de muerte asistida”, (los obispos llamando a la desobediencia civil!. El mundo al revés!.). Ellos se limitan a declarar sus postulados en una sociedad libre en pensamiento, palabra, obra y expresión, sin embargo opinar sobre sus consideraciones parece ser que sigue hiriendo sensibilidades, en fin… tampoco entiendo a qué le tienen miedo, a ellos el Señor siempre les coge confesados.

Precisamente por tratarse de una Espacio de Cultura de carácter Público, el caso me parece aún más grave, que en casa de cada uno, cada uno hace y piensa lo que le viene en gana, pero en una institución “democrática”, los ciudadanos deben de ser libres de expresar sus ideas y opiniones.

Todo esto demuestra el desconocimiento de quien se ocupa del programa de exposiciones de la Casa de la Cultura de Avilés del panorama artístico actual, de la obra de jóvenes emergentes y de los lenguajes contemporáneos. No sólo esto, demuestra una cobardía acomodaticia en la realización de sus funciones, siendo mucho más fácil CENSURAR la obra de un artista que defenderla ante las posibles opiniones de los espectadores.

Desde luego no espero que este señor dimita, ese verbo es difícil de conjugar en la actualidad, no hay costumbre de ello, lo que sí esperaría es que la flamante reelegida alcaldesa de la Avilés que ha usado el Centro Niemeyer como una de las estrellas de su campaña electoral, presentando las políticas culturales como enseña de sus propuestas, situando a la ciudad en el panorama internacional, tenga a bien cesar en el cargo al personaje, aunque imagino que en su puesto de funcionario esto será difícil de hacer, al menos que lo relegue a otros menesteres más acordes con su actitud, simplemente a tareas más burocráticas. Este gesto sería el único que demostraría que los intereses reales a nivel de políticas culturales pasan por una mirada “progresista” y abierta.




Volver

Comentarios

elenafrancis escribio el 01-07-2011:
Pdíais haberos mojado más,ser más explícitos y relaistas. Sino cualquier pornomagazine os supera con creces. Tamara Diaz hace 15 años expueso un sillón pene en la casa de cultura de Avilés. El siguiente paso debería de ser más explicito pero no para atrás. Es como una expo de tios capados censurada por estar capados

carmela escribio el 01-07-2011:
Yo la censuraría por suave. A donde váis a estas alturas con arte Pop?

parabienymal escribio el 01-07-2011:
Evidentemente estoy en contra de censurar una exposición, que tampoco tiene nada de lo que le mundo se fuese a escandalizar a estas alturas,Pero probablemente en Gijón tambien la hubiéseis censurado y no ten cuento aquí en Oviedo.De todas maneras la sala de exposiciones de la casa de cultura de Avilés aunque bastante abandonada, descoordianda y desatendida es el único espacio que en Avilés con mejor línea de exposiciones y de más calidad ha seguido en los últimos 30 años en esa ciudad.Tristemente no hay otro espacio que se aproxime ni de cerca.Avilés está patetico. El centro NIEMEYER expone catas de Vino y cocineros,cocteles cocina y coches; Camposagrado exponen títeres;El CMAE, un bajo apañado para exponer sin línea de actuación desde sus origenes Todos ellos oscuros lugares en todas sus formas arquitectonicasy de gestión. , La FACTORIA CULTURAL expone pasteles, focas y ladrillos. (Es lo que he visto en Avilés) A donde vaís con este panorama. Casi mejor que censuren todo y nos ahorremos ese dinero.

Si lo deseas, puedes enviar un comentario a critica:

Envía esta referencia